Me arrancaste la esperanza.
¿Dime qué hice mal?
¿En qué te he fallado?
¿Dime si ya estamos muertos,
porque aún no te encuentro?
Somos dos zombis divagando en una selva de cemento,
caminando entre tumbas abiertas sin poder coincidir.
La lluvia moja las ganas de aferrarme a la vida.
El frío congela las pocas neuronas que me quedan vivas.
No le temo a la muerte;
le temo a este dolor que crece.
Extraño verte,escuchar tus palabras.
Solo sueño con tu voz
y me abrazo a tu silueta de humo.
Soy una muñeca rota
con un hueco por corazón,
descerebrada,
inconsciente.
Vago en el averno,loca, loca...
Casi sin vida, solo por vos.









