A la lengua que me nombra
No quiero otros nombres en tu boca.
Llamame cuando tiembles,cuando la voz se me quiebre
y no queden palabras que no sean nuestras
Besame donde el silencio pesa más que el grito.
Morde la frontera entre piel y respiración,
hasta que mi nombre se te escape
como un secreto que no aguante tu lengua.
Si voy a secarme, que sea por tu ausencia.
Si voy a inundarme, que sea por tu nombre.
Hacéme olvidar cómo se dice parar,
cómo se dice basta, cuando es mentira.
Llamame en la noche
pensame como un mapa,
y yo me abriré en rutas húmedas,
en valles que solo existen
cuando vos pasas por aquí.
Y cuando termines,
cuando el mundo vuelva a tener bordes,
quedate un segundo más.
Repetí mi nombre despacio,
para que se me quede grabado
donde no se borra.

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