Vistas de página en el último mes

jueves, 20 de agosto de 2026

Tú congelado en el olvido, yo restaurando las ruinas



Pediste mi voz y te la di,
abriendo de par en par un pecho herido.
Buscaba el refugio ese que un día construimos,
el eco tibio de lo que fuimos.
Entonces comprendí que todo era mentira,
que tu cariño era un teatro de sombras y promesas,
un laberinto de ausencias disfrazadas.
Se quebró el hechizo con mi última palabra,
y al mirarte a los ojos, sin rastro de nostalgia,
el miedo a mi olvido congeló tus pasos.
Descubriste, demasiado tarde,
que quien mucho miente, 
se queda habitando la nada.
No guardo rencor en este invierno que dejas;
tu cobardía ya no me alcanza ni me quema.
Hoy cierro la puerta, restauro mis ruinas,
y en el silencio que elegí... vuelvo a respirar mi paz.




No hay comentarios:

Publicar un comentario