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sábado, 13 de junio de 2026

Lo que no se dice en voz alta 2












 A la lengua que me nombra 


No quiero otros nombres en tu boca.

Llamame cuando tiembles,
cuando la voz se me quiebre
y no queden palabras que no sean nuestras

Besame donde el silencio pesa más que el grito.
Morde la frontera entre piel y respiración,
hasta que mi nombre se te escape
como un secreto que no aguante tu lengua.

Si voy a secarme, que sea por tu ausencia.
Si voy a inundarme, que sea por tu nombre.
Hacéme olvidar cómo se dice parar,
cómo se dice basta, cuando es mentira.

Llamame en la noche
pensame como un mapa,
y yo me abriré en rutas húmedas,
en valles que solo existen
cuando vos pasas por aquí.

Y cuando termines,
cuando el mundo vuelva a tener bordes,
quedate un segundo más.

Repetí mi nombre despacio,
para que se me quede grabado
donde no se borra.

Prisioneros

 Un muro de hielo

yo de aquí vos de allá
solo puedo acariciar
tu mano en la oscuridad
quiero descifrar este laberinto
y devorarte a besos
quiero que me abraces
tan fuerte que duela
y aún así no me sueltes
quiero matar al monstruo
que llevo dentro
desenredar el ovillo
y volver a encontrarte
bajarte la Luna para que
te la comas conmigo
atrapar sapos
contar grillos
soplar deseos
caminar descalzos
pescar esa nube
y bailar en la cornisa
sólo por vos mi amor.




lunes, 8 de junio de 2026

Lo que no se dice en voz alta 1












 Geografía prohibida


Quiero ser el único oasis en tu desierto.


y que seas el único huracán que me acaricie.


Destrúyeme y hazme renacer en tu silencio.




Somos un mapa sin fronteras,


geografía prohibida dibujada a mano.


Al acercarte, la tierra se parte en dos,


y de la grieta nace un río que no pide permiso.




No me pidas que me calme.


Mi arena conoce la tormenta desde antes de que te conociera.


Manteneme en el ojo de tu torbellino,


donde todo se detiene


y arde sin quemar.




Desnúdame con tu ausencia,


para que el regreso duela.


Cae sobre mí como la lluvia sobre una duna seca,


con esa furia que no arrasa,


me moldea.




Y cuando suceda,


cuando el polvo se asiente y todo quede en silencio,


Mírame.


Verás que la vida ha brotado donde antes no había nada.


Que me hiciste renacer


verde, rota, tuya.



sábado, 6 de junio de 2026

Trilogía de lo que no se dice en voz alta

 Trilogía de lo que no se dice en voz alta 🔥  

3 poemas, 3 imágenes, 1 mapa que solo entendemos tú y yo.


Espera a mañana si te animas a leer lo que pasa cuando el silencio se rompe.


miércoles, 13 de mayo de 2026

Cuando me miras

 

Cuando me miras,

mi caracol late de ansiedad, 

anhelando tu corriente marina

y sigue latiendo, aún, 

después de alcanzarte en el infinito.


Cuando me miras,

mis mejillas se encienden

de arreboles,

las cicatrices se desvanecen

y la lluvia primaveral, 

humedece

los pliegues dormidos,

dejando el cuerpo desnudo

y el alma en libertad.


Cuando me miras,

me disuelvo en tu arcoíris,

soy un rompecabezas

y mi última pieza eres tú.

Tú, alumbrando

el sendero tibio, que trepa

desde tu piel hasta mi alma.


Cuando me miras,

eres la tibieza de mi almohada,

el edredón de sueños,

en mis noches empapadas.


Qué conjuro hiciste para tenerme atrapada?

o acaso fue mi hechizo el que te tiene aprisionado?


Cuando me miras,

entre tu boca y la mia,

hay un suspiro entrecortado,

una danza de salivas y huellas ardientes,

un aleteo de luciérnagas,

que hace cosquillas

al caracol de mi cascada.


Cuando me miras,

un delfín navega entre mis olas de fuego,

surca los laberintos salados.


Cabalga tu otoño entre mis humedades,

cuando tus ojos y los mios

se vuelven canto,

abrasando el silencio,

hasta que la luna

inclina los párpados del sol.


Andrea Zeballos (AGP)

Derechos reservados de autor


domingo, 8 de marzo de 2026

Para vos

 La luna duerme 

escondida bajo la lluvia

y un mundo late bajo su piel


Vos sos el lenguaje de mis latidos

el silencio que habita 

mis sombras hambrientas de verano


Sos el sol que abraza mi cintura 

el puerto que contiene mis locuras 


Sos la semilla de mis ganas

el rosario de plegarias

que mi cuerpo desea


Vos sos el incendio que devora 

mis raíces y el grito primitivo

de mis entrañas

La alquimia de tu nombre

 Tu nombre estalla en mí

encendiendo mis rincones 

cómo agua de manantial 

cristalina y pura


Girasol que respira 

bailando bajo la luna roja

abrazando mi nostalgia 


Tus raíces me habitan,

anclando el vuelo de mi sombra,

mientras el eco de tu voz

desnuda el silencio de mi alma.


Soy cauce para tu fuego,

tierra fértil para tu danza;

donde el nombre se hace beso

y el invierno, al fin, descansa.


Se desborda el viento en mis manos,

un silbido que nombra lo invisible,

enredando tu aroma de azahar

en el pulso de mis horas.


Ya no hay muros, solo ráfagas;

un vendaval que nos descubre

libres, como el polen al aire,

perdiéndose en la eternidad.

Hay almas que respiran cerca

Hay almas que te sorprenden y te abrazan

y hacen crujir los huesos invisibles de la tuya.

Y esas almas son las que nos hacen darnos cuenta

de que la conexión puede ser instantánea,

como un rayo que ilumina todo.


Hay almas que te hacen temblar y no de miedo,

sino de solo imaginarlas respirando cerca,

con un susurro que desentierra lo que nunca dijo.


Y es ahí cuando descubrimos

de que algunas cosas se sienten,

pero no se explican,

simplemente se viven en silencio.


Hay almas que te dejan sin aliento,

como si el tiempo

se detuviera en su presencia

y todo lo que queda

es el latido de lo que podría ser.


Y en ese silencio, nos preguntamos

qué pasaría si nos atreviéramos

a decir lo que sentimos,

a cruzar esa línea invisible.



Un poquito de mí como escritora, poeta o loca

 

martes, 7 de octubre de 2014

ANDREA ZEBALLOS


Soy argentina, mi biografía literaria es corta solo he participado en algunos portales, páginas y grupos de internet. Escribir es mi pasión desde pequeña; me gusta dejar que las letras jueguen con la imaginación, los pensamientos se vuelvan letras revoloteando en mi cabeza y las letras en su danza se conviertan en palabras, me cuesta escribir sobre mis cosas, sin embargo en cada palabra se escapa un pedacito de mí, un trozo de mi vida, un instante de alegría, una lágrima, un dolor; a veces me da por escribir incoherencias, divagar entre letras sin sentido. ¡Es divertido! dejar que la mente perciba esas cosas que no todos entienden, ésos pensamientos que se escapan y flotan entre brumas de recuerdos, de tactos y sentimientos, de deseos rojos y azules, de amaneceres sin lunas, de días húmedos y ardientes, de soledades tan acompañadasy sin embargo en el fondo solo escribo por ti, si tú que me lees, que comes y masticas mis pensamientos, tú que me incitas a no olvidarte y te pegas a mi piel de papel, tú que a veces te vuelves bruma entre mis manos y otras tantas te conviertes en el sol soberano de mis días.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Te amo

 Te amo así como se ama el aire que respiramos 

sin darnos cuenta de su necesidad y existencia,

no con ese amor loco, revoltoso

sino con ese otro tranquilo 

que  se mete en el alma 

como un soplo de energía 

que desordena todos tus espacios 

y me hace sonreír como una tonta

sólo al imaginar tu sonrisa.


Tu nombre 

fluye a borbotones por mi sangre 

como una abeja

libando de todos mis poros la alegría. 

Tu nombre se instala en mis ojos 

y cada vez que lo escucho 

me deja un sabor dulce.


Hay días donde la mente

corre alocada y te olvida

y aún así una pequeña lucecita 

se enciende cuando mí silencio 

sin querer te nombra.

En el humo del café 

llegas envuelto 

en siluetas que se esfuman

cómo vos 

cada vez que quiero besarte y no puedo.


La mañana pasa lenta 

cuando recuerdo tu abrazo fuerte y tibio.


El amor es esa cosa que no tiene explicación.

Es un destino incierto,

es un instante eterno,

es un colibrí detenido en el aire 

que huele a vos.


Te amo cuando estás aquí a mí lado 

y cuando te escapas 

por las calles de tus pensamiento 

sin rumbo fijo, también.


Tu ausencia existe en mí mundo

como el mar rompiendo contra los acantilados 

Verte llegar es mí sueño

ese del que no quiero despertar jamás 

Amarte es este caos 

que aveces crece como una enredadera

 aprisionando mis neuronas


Si alguna vez preguntas

y quieres saber de mí

te diré que estás 

en todas las letras

que me susurran tu nombre

y en todas las voces que acarician 

mi memoria empañada de nostalgia. 





viernes, 5 de diciembre de 2025

Latidos

 

Cerré los ojos,

dejé que el latido
de mil estrellas
me envolviera con su magia;
una, pequeña
con tintineo de arcoiris
se enredó en mi pelo
y se quedó bailando
en mis rizos,
mientras susurraba:
- ¿mamá?
con su voz de néctar divino.
Abrí los ojos
y su risa contagiosa
se perdió entre mis latidos.



miércoles, 3 de diciembre de 2025

El amor de una abuela


La
 abuela ratona vivía en su cueva,
encerrada casi todo el año, sólo salía de vez en cuando a hacer las compras y ver a sus nietitos Thiago, Mía, Eliel y Fran, así...era casi feliz, porque había un nietito llamado Benjamín que no podía ver, ni abrazar, ni besar, ni contarle cuentos como a los otros porque la mamá del ratoncito no la dejaba acercarse a él

Entonces una mañana la abuelita Gachy, decidió comenzar a escribir los cuentos para que Benja pudiera leerlos, algún día.

La abuelita Gachy se sentó en su sillita favorita, rodeada de papeles y lápices, y comenzó a escribir. La tinta negra se deslizaba por el papel, creando mundos mágicos y personajes fantásticos. La abuela ratona escribía y escribía, sin parar, mientras las lágrimas caían por sus mejillas.

Escribió de un reino lejano, donde los ratones volaban en dragones de papel y los árboles daban frutos de chocolate. Escribió de un héroe valiente, que luchaba contra dragones y salvaba a la princesa. Escribió de un amor eterno, que superaba todas las barreras y hacía que el corazón latiera con fuerza.

La abuelita Gachy escribía para Benja, para que algún día pudiera leer sus cuentos y saber que ella lo amaba, aunque no pudiera estar con él. Escribía para que Benja supiera que era especial, que era un ratoncito valiente y fuerte, que podía conquistar el mundo.
Los días pasaban y la abuelita Gachy seguía escribiendo. Llenaba cuaderno tras cuaderno con sus historias, y cada una de ellas era un regalo para Benja. La abuela ratona se sentía feliz, sabiendo que algún día Benja leería sus cuentos y sonreiría.

Pero la mamá de Benja no sabía nada de los cuentos. No sabía que la abuelita Gachy estaba escribiendo para su hijo, no sabía que la abuela ratona lo amaba tanto. Y la abuelita Gachy seguía escribiendo, en secreto, esperando el día en que Benja pudiera leer sus cuentos y saber la verdad.

La abuelita Gachy siguió escribiendo, día tras día, semana tras semana. Los cuentos se acumulaban en su cueva, esperando el día en que Benja pudiera leerlos. La abuela ratona se sentía cada vez más feliz, sabiendo que estaba haciendo algo especial para su nietito.

Un día, la mamá de Benja se enfermó y tuvo que ir al hospital. Benja se quedó solo en la casa, sin nadie que lo cuidara. La abuelita Gachy, que había estado esperando el momento oportuno, decidió que era el momento de actuar.
Se acercó a la casa de Benja, con un gran paquete de cuentos en sus manos. Llamó a la puerta y, cuando Benja abrió, le dijo:
- Benja, soy la abuelita Gachy. He venido a traerte algo.
Benja se sorprendió al ver a la abuela ratona, pero la curiosidad lo llevó a dejarla entrar. La abuelita Gachy le entregó el paquete de cuentos y le dijo:
- Estos son para ti, Benja. Los he escrito especialmente para ti.
Benja abrió el paquete y se encontró con un montón de cuentos hermosos, llenos de ilustraciones y palabras mágicas. Comenzó a leer y se perdió en los mundos fantásticos que la abuelita Gachy había creado para él.
La abuelita Gachy se sentó al lado de Benja y comenzó a leer con él. Juntos, se sumergieron en las aventuras de los personajes y se rieron y se emocionaron juntos.
A partir de ese día, la abuelita Gachy y Benja se convirtieron en los mejores amigos. La abuela ratona le contaba cuentos a Benja y él le contaba sus aventuras.

La mamá de Benja, al regresar del hospital, se sorprendió al ver a la abuelita Gachy y a Benja juntos, leyendo y riendo.

- ¿Qué pasa aquí? - preguntó.

La abuelita Gachy sonrió y dijo:
- He estado escribiendo cuentos para Benja. Quería que supiera cuánto lo amo.
La mamá del ratoncito, se enojó mucho al ver a la abuelita Gachy con Benja, leyendo cuentos juntos. Se puso roja de ira y gritó:

- ¿Qué estás haciendo aquí? ¡Te he dicho que no te acerques a mi hijo!
La abuelita Gachy se sorprendió y se asustó un poco, pero trató de mantener la calma.

- Solo quería darle algunos cuentos que escribí para él - dijo, mostrando los cuadernos.

La mamá del ratoncito se puso aún más furiosa.
- ¡No te atrevas a acercarte a mi hijo! ¡No eres una buena influencia para él!

Benja, que había estado disfrutando de los cuentos, se asustó al ver a su mamá enojada y comenzó a llorar.

- Mamá, no... - dijo, tratando de calmarla.
Pero la mamá del ratoncito no se calmó. Se acercó a la abuelita Gachy y le dijo:

- ¡Vete de aquí! ¡No te quiero ver cerca de mi hijo nunca más!

La abuelita Gachy se sintió herida y triste. Se levantó y se fue, dejando atrás los cuentos y a Benja llorando.

La mamá del ratoncito se quedó con Benja, tratando de calmarlo, pero el daño ya estaba hecho. La abuelita Gachy se fue a su cueva, llorando y pensando en lo que había pasado.

La abuelita Gachy se sentía triste y sola sin su Benja. Sabía que tenía que hacer algo para volver a ver a su nietito, pero no sabía qué.
Después de mucho pensar, decidió escribir una carta a la mamá del ratoncito, explicándole cuánto amaba a Benja y cuánto deseaba estar con él. 

La carta decía:
"Querida hija,
Lo siento mucho si te he ofendido. Solo quiero que sepas que amo a Benja con todo mi corazón y que solo deseo lo mejor para él. Los cuentos que escribí para él son un regalo de mi corazón, y no tenía intención de hacerte enojar.
Por favor, ¿no podemos hablar de esto? Quiero ver a mi nietito y saber que está bien.
Con amor,
Abuelita Gachy"

La abuelita Gachy envió la carta y esperó ansiosamente la respuesta. Pasaron los días y finalmente recibió una respuesta de la mamá del ratoncito.

La carta decía:
"Abuelita Gachy,
Lo siento también. Me he dado cuenta de que he sido demasiado dura contigo. Sí, puedes ver a Benja, pero por favor, no le digas nada que lo confunda.
Ven a visitarnos mañana a las 3 pm.
Con amor,
Mamá de Benja"

La abuelita Gachy se sintió feliz y agradecida. ¡Podría ver a su Benja al día siguiente! Se pasó el resto del día preparando regalos y cuentos para su nietito.
Al día siguiente, la abuelita Gachy se dirigió a la casa de Sole, la mamá del ratoncito, con el corazón lleno de emoción. Al llegar, Sole la recibió con una sonrisa y la invitó a entrar.

- Pasa, abuelita - dijo Sole. - Benja está en su habitación, jugando con sus juguetes.

La abuelita Gachy se dirigió a la habitación de Benja y lo encontró sentado en el suelo, rodeado de bloques y coches de juguete. Al ver a su abuela, Benja se levantó de un salto y corrió hacia ella, abrazándola con fuerza.

- ¡Abuelita! - gritó Benja, con una sonrisa de oreja a oreja.

La abuelita Gachy se sintió llena de alegría y lo abrazó con fuerza, besándolo en la mejilla.

- ¡Mi querido Benja! - dijo, con lágrimas en los ojos. - Te he echado tanto de menos.


Sole se acercó a ellos y se sentó en el suelo, al lado de su hijo.

- Abuelita, quiero hablar contigo - dijo Sole, con una voz suave. - Me he dado cuenta de que he sido demasiado dura contigo. Quiero que seamos amigas y que Benja pueda verte más a menudo.

La abuelita Gachy se sintió aliviada y feliz.

- Me encantaría, Sole - dijo, sonriendo. - Gracias por entender.

A partir de ese día, la abuelita Gachy y Benja se vieron más a menudo, y Sole y la abuelita Gachy se convirtieron en buenas amigas. 

La abuelita Gachy siguió escribiendo cuentos para Benja, y él se los leía con entusiasmo, sabiendo que su abuela lo amaba con todo su corazón.


Moraleja

La abuelita Gachy y Benja se merecen ser felices juntos.
La familia es importante, y el amor y la comprensión pueden superar cualquier obstáculo.

Espero que te haya gustado la historia.
Gracias por leerla.





jueves, 13 de noviembre de 2025

Girasoles

 Sabías que cuando llueve los girasoles dejan de  buscar al sol y se miran entre ellos ? 

Hoy llueve y este girasol te sigue mirando Solcito mío 😘 



martes, 11 de noviembre de 2025

El beso





Llenos de emoción,
tus labios,
como girasoles,
ardientes de pasión,
chocaron con los mios
temblorosos y tibios.

Cómo explicar la sorpresa
y el sabor de tu lengua,
elixir de fuego
devorando la mia,
con esa vehemencia,
casi divina.

Aroma de lo prohibido,
huracán de sentidos,
que arrasa mi calma.

Regalo inesperado del destino,
el néctar de tu boca,
delicioso manjar de los dioses
me ofrenda.

Un beso ardiente y callado,
robo de mi alma,
un sueño inolvidable.
Cargado de ambrosía,
fantasía que hoy habita mi realidad. 






Ángel de mi soledad

Brinco por los tejados

maullando a la luna por ti

y cada salto al vacío 

es un salvarse del abismo

que dejas en mis noches, 

algo me quema muy dentro

algo muy dentro me apaga,

los miedos crecen en las sombras,

la incertidumbre asesina

los deseos escondidos. 

Suspiro soñando tus besos

evocando tus caricias.

Me confinas al silencio

de tu voz que se mueve 

en el viento que suave,

mece las hojas muertas

de mis días…

Ángel de mi soledad

¿dónde estás?

extraño tu hermosa locura

mezcla de ternura y fuego.

Sorpréndeme,

materialízate

antes que muera por ti.