porque me buscas? despues me dejas
porque me provocas? y luego me ignoras
porque no somos nada?
y a la vez lo somos todo?
porque te ignoro? si te extraño
porque te desprecio? si te amo
porque quiero odiarte ? y no puedo
porque ? porque aún te amo?
si me llevas del infierno al cielo
si te elevo al eden y luego ...
te abandono en el desierto.
porque? porque aún me amas?
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domingo, 12 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
martes, 7 de septiembre de 2010
POEMA DE LA CULPA de jose angel buesa
Yo la amé, y era de otro, que también la quería.
Perdónala Señor, porque la culpa es mía.
Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
Fue un pecado quererla, Señor, y, sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.
Ella fue como un agua callada que corría...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.
Perdónala Señor, tú que le diste a ella
su frescura de lluvia y su esplendor de estrella.
Su alma era transparente como un vaso vacío:
yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.
Pero, ¿cómo no amarla, si tú hiciste que fuera
turbadora y fragante como la primavera?
¿Cómo no haberla amado, si era como el rocío
sobre la yerba seca y ávida del estío?
Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.
Era de otro. Era de otro que no la merecía,
y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.
Era de otro, Señor, pero hay cosas sin dueño:
las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.
Y ella me dio su amor como se da una rosa
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...
Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
ella no fue culpable, Señor... ni yo tampoco
La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.
Sí, nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar
y si es culpa de un río cuando corre hacia el mar.
Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería pecado mayor si no la amara.
Y por eso, perdóname, Señor, porque es tan bella,
que tú, que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,
tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
tú también la amarías, ¡si pudieras ser hombre!
Respuesta al poema de la culpa (Ella)
Señor, yo no soy digna siquiera de rogarte:
mi corazón ignora la palabra del arte.
Sólo vengo a decirte que no me han comprendido,
porque los hombres hablan con el orgullo herido.
Cubren con bellas frases su más vulgar deseo,
que a veces me turbaron, pero que ya no creo.
Sin embargo, a los dos me di con alegría.
Lo comprendo, Señor: ¡toda la culpa es mía!
En los brazos de uno me entregué plenamente,
y en los del otro... ¿Sabes lo que una mujer siente?
Pregúntale a la Virgen, cuando ella era mujer,
todo lo que nosotras llegamos a querer.
Perdóname la audacia, pero aquella María,
no supo del abrazo viril que me rendía.
No miró aquellos ojos fijos en mi hermosura,
como dedos ardientes sobre mi carne impura.
Y no tembló aquel canto de amor en sus oídos
que pudo abrir en músicas la flor de mis sentidos.
Tú también sabes que el hombre se acerca a la mujer,
ebrio por la promesa de su propio placer.
Pero la mujer llora, se resiste, Señor,
y cuando al fin se ofrece, sueña con el amor.
Pues, mientras en el hombre la vida se hace fuerte,
la mujer se desmaya con un poco de muerte.
Quizás tuve un amante que me sedujo un día,
¡tan malo que, por eso, me gusta todavía!
Respuesta al poema de la culpa (El otro)
Señor, yo soy el otro que también la quería,
y vengo a confesarme, porque la culpa es mía.
Ella tuvo la gracia fatal de nacer bella:
quien la mira, ya nunca será bueno sin ella.
Me duele soportar que alguno la haya amado,
pero hay cosas tan bellas que no tienen pasado;
y ella sólo mañana dejará de ser pura:
cuando el roce del tiempo desgaste su hermosura.
Ella se me dio toda, como yo me di a ella,
ella me dio su flor y yo le di mi estrella;
porque de su perfume trascendiendo en mi llama,
no quedó un solo beso de los que él me reclama.
Tal vez ella lo quiso, pero él lo dudaría,
si la viera en mis brazos tan felizmente mía.
Si le viera los ojos al sentirse gozada,
cuando todo mi sueño le llena la mirada.
No existe culpa en ella, ni en él, ni en ti Señor;
y si es mía, ¡bendigo la culpa de mi amor!
Hay que ser algo malo si se busca el poder,
que domina la tierra sutil de la mujer.
Ni demasiado malo, ni demasiado bueno,
enfermé, sin morir, de su dulce veneno.
Mi amor es el de un hombre, sencillamente humano,
que sueña de limosna, sin extender la mano.
¡Ah! Pero él se redime, sólo a ti te condena,
él te arroja su amor, para esquivar su pena.
Perdónalo, Señor... Di quién la merecía,
pues yo soy el culpable: ¡la quiero todavía!
Perdónala Señor, porque la culpa es mía.
Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
Fue un pecado quererla, Señor, y, sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.
Ella fue como un agua callada que corría...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.
Perdónala Señor, tú que le diste a ella
su frescura de lluvia y su esplendor de estrella.
Su alma era transparente como un vaso vacío:
yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.
Pero, ¿cómo no amarla, si tú hiciste que fuera
turbadora y fragante como la primavera?
¿Cómo no haberla amado, si era como el rocío
sobre la yerba seca y ávida del estío?
Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.
Era de otro. Era de otro que no la merecía,
y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.
Era de otro, Señor, pero hay cosas sin dueño:
las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.
Y ella me dio su amor como se da una rosa
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...
Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
ella no fue culpable, Señor... ni yo tampoco
La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.
Sí, nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar
y si es culpa de un río cuando corre hacia el mar.
Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería pecado mayor si no la amara.
Y por eso, perdóname, Señor, porque es tan bella,
que tú, que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,
tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
tú también la amarías, ¡si pudieras ser hombre!
Respuesta al poema de la culpa (Ella)
Señor, yo no soy digna siquiera de rogarte:
mi corazón ignora la palabra del arte.
Sólo vengo a decirte que no me han comprendido,
porque los hombres hablan con el orgullo herido.
Cubren con bellas frases su más vulgar deseo,
que a veces me turbaron, pero que ya no creo.
Sin embargo, a los dos me di con alegría.
Lo comprendo, Señor: ¡toda la culpa es mía!
En los brazos de uno me entregué plenamente,
y en los del otro... ¿Sabes lo que una mujer siente?
Pregúntale a la Virgen, cuando ella era mujer,
todo lo que nosotras llegamos a querer.
Perdóname la audacia, pero aquella María,
no supo del abrazo viril que me rendía.
No miró aquellos ojos fijos en mi hermosura,
como dedos ardientes sobre mi carne impura.
Y no tembló aquel canto de amor en sus oídos
que pudo abrir en músicas la flor de mis sentidos.
Tú también sabes que el hombre se acerca a la mujer,
ebrio por la promesa de su propio placer.
Pero la mujer llora, se resiste, Señor,
y cuando al fin se ofrece, sueña con el amor.
Pues, mientras en el hombre la vida se hace fuerte,
la mujer se desmaya con un poco de muerte.
Quizás tuve un amante que me sedujo un día,
¡tan malo que, por eso, me gusta todavía!
Respuesta al poema de la culpa (El otro)
Señor, yo soy el otro que también la quería,
y vengo a confesarme, porque la culpa es mía.
Ella tuvo la gracia fatal de nacer bella:
quien la mira, ya nunca será bueno sin ella.
Me duele soportar que alguno la haya amado,
pero hay cosas tan bellas que no tienen pasado;
y ella sólo mañana dejará de ser pura:
cuando el roce del tiempo desgaste su hermosura.
Ella se me dio toda, como yo me di a ella,
ella me dio su flor y yo le di mi estrella;
porque de su perfume trascendiendo en mi llama,
no quedó un solo beso de los que él me reclama.
Tal vez ella lo quiso, pero él lo dudaría,
si la viera en mis brazos tan felizmente mía.
Si le viera los ojos al sentirse gozada,
cuando todo mi sueño le llena la mirada.
No existe culpa en ella, ni en él, ni en ti Señor;
y si es mía, ¡bendigo la culpa de mi amor!
Hay que ser algo malo si se busca el poder,
que domina la tierra sutil de la mujer.
Ni demasiado malo, ni demasiado bueno,
enfermé, sin morir, de su dulce veneno.
Mi amor es el de un hombre, sencillamente humano,
que sueña de limosna, sin extender la mano.
¡Ah! Pero él se redime, sólo a ti te condena,
él te arroja su amor, para esquivar su pena.
Perdónalo, Señor... Di quién la merecía,
pues yo soy el culpable: ¡la quiero todavía!
lunes, 6 de septiembre de 2010
DURMIENDO
soy tan tuya y vos tan mio, hasta que despierto,
estiro mi mano en la oscuridad y no estas...
todo fue un hermoso sueño...
abrazo la almohada y me entrego de nuevo
aveces te sueño con los ojos despiertos
bailan mis pupilas detras de tus besos
mis manos se elevan
el viento se lleva mis caricias
y un te quiero.
mi boca se devora los recuerdos
aunque saben a hiel
porque se que es mentira
todos los te amo
que escribias
mis ojos se apagan
ya no quiero ver el sol
por las mañanas
y la luna en las noches ...
solitaria como yo me acompaña.
Pasaré las horas durmiendo
asi al menos,
te tendré en mis sueños...
martes, 31 de agosto de 2010
piensa en mi (valeria lynch)
Cuando estés desorientado
piensa en mí
Cuando el mundo caiga al suelo
piensa en mí
Si una lágrima te rompe el corazón y la voz
Piensa en mí, piensa en mí
Cuando estés de cara al cielo, piensa en mí
Si precisas un consuelo, piensa en mí
Si te falta algún “Te Quiero”, no lo olvides, por favor
Piensa en mí, piensa en mí
Piensa en mí
Que yo voy contigo, donde quieras, hasta el fin
Piensa en mí
Que yo, para curarme las heridas, pienso en ti
Si precisas buena suerte, piensa en mí
O un abrazo fuerte, fuerte, piensa en mí
Cuando todo esté perdido
siempre habrá una solución
Piensa en mí, piensa en mí
Piensa en mí
Que yo voy contigo, donde quieras, hasta el fin
piensa en mí
que yo, para curarme las heridas, pienso en ti
Si un buen día te decides a soñar
Pon los pies sobre la tierra un poco más
Para compartir la vida, el futuro y la verdad
Piensa en mí, piensa en mí
Piensa en mí
Que yo voy contigo, donde quieras, hasta el fin
piensa en mí
que yo, para curarme las heridas, pienso en ti.
piensa en mí
Cuando el mundo caiga al suelo
piensa en mí
Si una lágrima te rompe el corazón y la voz
Piensa en mí, piensa en mí
Cuando estés de cara al cielo, piensa en mí
Si precisas un consuelo, piensa en mí
Si te falta algún “Te Quiero”, no lo olvides, por favor
Piensa en mí, piensa en mí
Piensa en mí
Que yo voy contigo, donde quieras, hasta el fin
Piensa en mí
Que yo, para curarme las heridas, pienso en ti
Si precisas buena suerte, piensa en mí
O un abrazo fuerte, fuerte, piensa en mí
Cuando todo esté perdido
siempre habrá una solución
Piensa en mí, piensa en mí
Piensa en mí
Que yo voy contigo, donde quieras, hasta el fin
piensa en mí
que yo, para curarme las heridas, pienso en ti
Si un buen día te decides a soñar
Pon los pies sobre la tierra un poco más
Para compartir la vida, el futuro y la verdad
Piensa en mí, piensa en mí
Piensa en mí
Que yo voy contigo, donde quieras, hasta el fin
piensa en mí
que yo, para curarme las heridas, pienso en ti.
domingo, 29 de agosto de 2010
sábado, 28 de agosto de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
no sufras mas por mi
que mas puedo decir...solo perdóname
ya no puedo mas
te prohibo pensarme
olvidame ,olvidame y sé feliz .
yo por mi parte jamas te olvidaré
llevare donde quiera que vaya
en lo mas profundo de mi corazon
este bello amor imposible.
martes, 24 de agosto de 2010
lunes, 23 de agosto de 2010
recuerdos
ADORO EL BRILLO DE TU MIRADA,
QUE SE CLAVABA EXTASIADA EN LA MÍA,
LAS PALABRAS QUE AÚN…
ME HACEN ESCLAVA
DE TU VOZ
COMO UNA IDIOTA ENAMORADA
TODAVÍA ME HECHIZAS…
Y EL SOLO PENSARTE,
ME TRANSPORTA A UN MUNDO DIFERENTE.
¡DONDE FUI MUY FELIZ!
DESDE QUE NO ESTAS
MUERO EN AGONÍA
Y EL MUNDO
SE TRANSFORMA EN PESADILLA
PORQUE TU LO ERES TODO
¡MI SOL Y MI OSCURIDAD ¡
sábado, 21 de agosto de 2010
domingo, 15 de agosto de 2010
tu eres el culpable
YO ERA UNA LUNA BLANCA VOS ME CONVERTISTE EN LUNA DE FUEGO
ERA MAR EN CALMA ME TRANSFORMASTE EN HURACAN
ERA TAN INOCENTE ¿NO TE IMAGINAS CUANTO?
VOS ME TRANSFORMASTE EN EL MONSTRUO QUE SOY
ERA MAR EN CALMA ME TRANSFORMASTE EN HURACAN
ERA TAN INOCENTE ¿NO TE IMAGINAS CUANTO?
VOS ME TRANSFORMASTE EN EL MONSTRUO QUE SOY
quiero dejar de ser tuya
¿Dime cómo?
Porque cada vez que me alejo
el destino irremediablemente
me lleva a tus brazos
¿Dime cómo?
Porque donde voy el azar
te trae ante mi
¿Dime cómo?
si la soledad
en tu ausencia me mata
si los días sin ti son tan grises
si el sol se apaga
y la luna llora
mojando mi cama
¿Dime cómo?
¿Cómo olvido tus besos…?
que en otra boca
no saben igual
¿Dime como olvido
este amor?
que no sirve de nada
sin ti
Dime como olvido este amor
que me quema la piel
cada vez que te nombro
en el silencio ensordecedor
de mis deseos
Dime como te olvido
si cada vez que no te tengo
te encuentro
y cuando te tengo
muero por una palabra
esa que nunca dices.
Porque cada vez que me alejo
el destino irremediablemente
me lleva a tus brazos
¿Dime cómo?
Porque donde voy el azar
te trae ante mi
¿Dime cómo?
si la soledad
en tu ausencia me mata
si los días sin ti son tan grises
si el sol se apaga
y la luna llora
mojando mi cama
¿Dime cómo?
¿Cómo olvido tus besos…?
que en otra boca
no saben igual
¿Dime como olvido
este amor?
que no sirve de nada
sin ti
Dime como olvido este amor
que me quema la piel
cada vez que te nombro
en el silencio ensordecedor
de mis deseos
Dime como te olvido
si cada vez que no te tengo
te encuentro
y cuando te tengo
muero por una palabra
esa que nunca dices.
SIGO ATRAPADA
Hay un grito ahogado
aquí en mí pecho,
y en mi mente
ya no hay paz.
¡Cuando te pienso!
¡Hay deseos de amar!
¡Hay deseos de amar mucho!
¡Hay deseos de amar tanto!
Que hay peligro
que tus llamas me aprisionen de nuevo
y me consuma en tu fuego.
Mientras la tristeza
habita mi cuerpo,
la nostalgia se apodera
de un sueño casi muerto.
Hoy perciben mis sentidos
los recuerdos de mi mente
que no acallan sus oleajes
y con furia arremeten
en el mar de mi conciencia
donde siempre prevalecen
mis principios
y recuerdo tus mentiras
y… mi furia no decrece,
brota en torrentes
que hacia mí
de nuevo vuelve,
si recuerdo tus palabras.
¡Tus te amo, tus te quiero!
y parece que fue ayer
cuando sentí tu amor ¡tan mío!
Pero todo era mentira
una máscara, una farsa
y yo, como avecilla curiosa
quedé atrapada en tu trampa .
aquí en mí pecho,
y en mi mente
ya no hay paz.
¡Cuando te pienso!
¡Hay deseos de amar!
¡Hay deseos de amar mucho!
¡Hay deseos de amar tanto!
Que hay peligro
que tus llamas me aprisionen de nuevo
y me consuma en tu fuego.
Mientras la tristeza
habita mi cuerpo,
la nostalgia se apodera
de un sueño casi muerto.
Hoy perciben mis sentidos
los recuerdos de mi mente
que no acallan sus oleajes
y con furia arremeten
en el mar de mi conciencia
donde siempre prevalecen
mis principios
y recuerdo tus mentiras
y… mi furia no decrece,
brota en torrentes
que hacia mí
de nuevo vuelve,
si recuerdo tus palabras.
¡Tus te amo, tus te quiero!
y parece que fue ayer
cuando sentí tu amor ¡tan mío!
Pero todo era mentira
una máscara, una farsa
y yo, como avecilla curiosa
quedé atrapada en tu trampa .
SIN RUMBO
BUSCARE OTRO LUGAR
ME ALEJARE DE TODO LO QUE ME RECUERDE A TI
SI TENGO QUE DEJAR DE ESCRIBIR LO HARÉ
CAMBIARE MI NOMBRE
CAMBIARE TANTO
QUE NI SIQUIERA SI ME CRUZAS ME RECONOCERAS
YA NO HAY MARCHA ATRAS
OJALA SEAS MUY PERO MUY FELIZ
CON ELLA Y SIN MI ,
NUNCA ME AMASTE SOLO ME USASTE
YA NO MAS ,ESTE ES EL ADIOS.
SI SE QUE MUCHAS VECES LO DIJE
PERO HOY...TE DEJO.
NO HAY NADIE ,NI HABRÁ NADIE
QUE OCUPE TU LUGAR
NO TE DEJO POR NADIE.
SOLO DESCUBRI TARDE QUE
YA ME HERISTE LO SUFICIENTE
COMO PARA QUE COMPRENDA
QUE NUNCA ME AMARAS.
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