Los domingos son mios.
Hay domingos descoloridos
tristes y aburridos,
llenos de silencio y soledad,
otros color naranja para disfrutar
del sol y la playa,
el río y bosque
o el viento y la montaña;
hay algunos, azules,
empapados de nostalgia
y lágrimas,
también hay otros color arcoíris,
una fiesta de risas,
bailes y canciones,
coros de angelitos
correteando por la casa,
domingos de pereza
haciendo un ovillito en la cama
cuando cama o despatarrado
cuando hace calor,
otros domingos de enamorados,
de abrazos y besos,
de travesuras nuevas
de amor desbordado.
Domingos de algunos santos
que van a misa
y otros diablitos
que nos quedamos
leyendo
poesías con alma
como yo.
Todos son míos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario