Me miras
y mi piel
es un incendio
de amapolas rojas
Qué conjuro derraman
tus manos
que aún sin rozarme
me revolucionas toda
mi respiración
baila y canta
un allegro
cuando te siento
caminando en mí
invades mis sentidos
tan dulce
como un caramelo
derritiéndose en mi boca
eres como un sol
incendiandome la piel
eres una tea
ardiendo en mi oscuridad
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