Eran otros tiempos en los que la luna todavía creía y soñaba despierta, era otro mundo donde el tiempo no existía y los colores eran una sola luz.
Los árboles eran enjambres de luciérnagas verdes y las abejas producían miel azul.Los felinos acudían a escuchar la risa de la princesa y las noches eran eternos fuegos donde la amistad y el amor palpitaban entre las brasas.Los amaneceres eran arreboles en las mejillas, cosquillas en la panza y dolores placenteros de manos cansadas de escribir locuras.Era un jardín donde las bellas disfrutaban recolectando flores y frutas y también se enojaban por algún piropo, un cielo azul naranja que se teñia de olor azufre cuando el dragón guardian de la entrada se desperezaba diciendo algún disparate.Eran otros tiempos, otro mundo, otro sueño, cuando la princesa se ruborizaba por las tonterias de algun gato que despues huía asustado cuando ella hacia brillar el filo de su hacha vikinga.Ahora ya no espera a nadie, se cansó de esperar y de que le ofrezcan ser segundo plato, nunca el principal, se cansó de ser una más del reparto de algún narcisista y decidió ser la protagonista de su propia historia.