Mi sombra gemía por tu ausencia
Al verte sonrió feliz mi silueta
Tu aliento congeló mi nuca
al sentir tus monstruos sueltos, temblaron mis labios.
Habitas del otro lado del espejo entre rayos solares
Dejas enredados en mi piel
angeles marchitos
Perdida en el laberinto
me dejas con el minotauro
En que ropero dejaste
olvidada la ternura y la miel?
al girar la perilla dejaste tirada
las ilusiones y en agonía las ganas
Pisoteaste las hormigas
cortaste las fantasías
como un pan con semillas
Girasoles muertos suspiran
en la ventana
Rompiste la risa con animales salvajes
La tarde era bonita hasta que la invadió tu oscuridad
No hay comentarios:
Publicar un comentario